El cinco de Mao.
Por: Etor Ugarte
Después de varios años de ser parte de esta frontera y de vivir entre dos tierras y dos y media lenguas, el castellano, el inglés y el spanglish; he aquí el intento por dilucidar de una vez por todas, este fenómeno de mayo. El cinco de Mao, como lo conocí al llegar aquí, tierra fértil para la creatividad lingüística, tierra de transiciones culturales, de empalmes de tradiciones, de híbridos animalejos culturales, de día de muertos con mascaras de hockey, de fechas dedicadas a aves regordetas “del orden de las Galliformes, oriundas de América, donde en estado salvaje llega a tener un metro de alto, trece decímetros desde la punta del pico hasta el extremo de la cola, dos metros de envergadura y 20 kg de peso”, según la real academia española. Tierra de krismas y no krishnas, y de tantas cosas que crecen en esto que llamamos la frontera. El cinco de Mao, mi imaginación juega y mi espíritu historiador me lleva a tan solo imaginar. Estimado lector, prepárese para leer lo siguiente. El cinco de Mao bien puede ser un hibrido mas de la historia de México y su relación con la China de mitad del siglo XX. Empezaremos por buscar este hilo que una las dos realidades históricas.
Cursaba 1862, cuando Benito Juárez mandaba en un México exhausto de años de guerras, de deuda acumulada de fondos provenientes de países europeos, Inglaterra, España y Francia. Esta situación armo de valor a los europeos a venir y cobrar dicha deuda a lo cual Juárez les propuso que en dos años México empezaría a pagarles, o como de seguro les han de ha ver dicho “¡Vengan mañana!”, a lo cual Inglaterra y España accedieron mas Francia, con Napoleón III como cabeza y no piernas, ya que los Bonaparte no gozaban de dichas extremidades, no accedió. Napoleón III al ver que el vecino del norte, los Estados Unidos, estaban ligados en su propio conflicto interno, decidió que México seria una buena colonia para los franceses y que las quesadillas eran mucho mejor que las crepas, bajo el mando del General Charles-Ferdinand de Lorencez invadio al país vía Veracruz. Como prueba que el racismo ya estaba de moda en ese tiempo y que no empezo en Arizona, Ferdinando mando el siguiente mensaje a Napito a Canadá en su exilio, perdón, al otro Napito, el tercero. La misiva decía lo siguiente: “Somos tan superiores a los mexicanos en raza, organización, disciplina, moral y espíritu… que a la cabeza de 6,000 soldados, ya soy dueño de México”. Cual seria su sorpresa que al llegar a Puebla, los mexicanos bajo el mando de Ignacio Zaragoza hicieron ver el sabor del camote mexicano, le demostraron al francesito que la superioridad de raza, organización, disciplina, moral y espíritu era tan falsa como la presunción de que por traer perfume francés uno este limpio.
Como puede ver lector querido, es hora que no encuentro a Mao Tse Tung en mi historia, pero seguiré. Fue en el fuerte de Guadalupe, donde Ferdinando y sus diez frenchi-cañones sucumbieron a Ignacio y sus 1812 desarrapados soldados ataviados de sus 1812 mosquetes, los cuales terminaron con la superioridad de raza, disciplina, moral y espiritu de los europeos. Para acabar, por los flancos avanzo Porfirio Díaz, un indio mixteco comandando la caballería para dar el golpe final a lo que quedaba de los franceses, dejando en el sitio mil muertos y miles corriendo de vuelta al golfo. Lo que sucedió un año después no nos concierne en este día de fiesta, lo que si nos concierne es encontrar a Mao.
Mao Tse Tung o Zedong, amante del nado solitario-sincronizado, pensador militar del siglo XX, padre de la revolución cultural China, nacido en 1893 durante la dinastía Qin, precoz escritor que a la edad de 19 años salto a la fama por medio de un ensayo cínico y revelador de las políticas chinas ancestrales de Shang Yang del siglo IV. Mao, genio revolucionario que al derrotar a Chiang Kai-shek en 1949 y exiliarlo en Taiwán funda la Republica Popular China. Mao creador de la filosofía del Gran Salto Adelante. Mao que aposto por un comunismo marxista a la par de su socio, la Unión de Republicas Soviéticas Socialistas y que al estas decaer en una hecatombe insostenible, logro lo impensable, estrechar la mano de Nixon y entablar una nueva sociedad marxista-capitalista jamás antes pensada posible. Mao que no te encuentro en México, en esta celebración de mayo. Ni en los números de muertes de tu lucha ya que Mao logro entre 1949-1975, 40,000,000 de muertes en su país y la Revolución Franco-Mexicana solo alrededor de 20,000.
Me rindo lector amigo junto a mi presunción de que este Cinco de Mao tenga algún significado fronterizo; mi idea se desvanece como mis sueños de pegarle a la lotto y solo lo dejo con este recuento histórico del Cinco de un mes de mayo en Puebla y alguno que otro dato de un chino histórico y ejemplar. Me pregunto para terminar si en Puebla habrá ventas como las que los norteamericanos tan patriótica y sabiamente festejan en sus mega-centros departamentales. ¿O será que celebran por su agridulce relación con los franceses, mas agria que dulce a pesar del regalito, icono de la libertad anglosajona, la estatua de la libertad?
martes, 4 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
El racismo como estrategia politica
El racismo como estrategia política.
Por Mahatma Migrant.
Lo que esta sucediendo en los Estados unidos no es un brote repentino de racismo aunque así lo parezca ahora que Estados Unidos esta bajo el mando de un presidente de raza negra. El racismo en los Estados Unidos ha existido desde tiempo atrás. Tal parece que el ala conservadora de la política estadounidense se ha descarado últimamente y ha sacado el cobre en su visión racista de cómo ven ellos el futuro de su país. Este uso del racismo como estrategia política y unificadora no es nada nuevo; el ejemplo mas cercano que podemos citar seria el de Alemania y su movimiento creado por Antón Drexler, el Deutsche Arbeiterpartei o Partido Obrero Alemán que surgió de la decepción y derrota del pueblo alemán después de la primera guerra mundial. La necesidad de meter a la población a un movimiento unificador por medio de crear un odio hacia uno o varios grupos étnicos minoritarios determinados, a los cuales se les carga la culpa de el porqué las cosas no están bien es una táctica que parece trabajar en el psyche de la ciudadanía. Los esfuerzos de Antón Drexler los vemos ya madurados cuando su Partido Obrero pasa a ser el "Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores" o NSDAP. Hitler se une a este movimiento después de que fue mandado a investigar en calidad de espía a este grupo todavía no identificado como radical. Son curiosas mas no sorprendentes las similitudes bajo las cuales el NSDAP pasa a ser el movimiento NAZI ya bajo el control absoluto de Adolf Hitler, ya que después de la depresión económica que existía en Alemania en 1930 y las ideas racistas de Hitler el sentimiento de odio hacia el “otro” como estrategia toma vida y fuerza no solo en Alemania sino en diferentes partes del mundo bajo movimientos nacionalistas; las similitudes con lo que esta pasando en los Estados Unidos, con esta ultima depresión económica en la que al igual que Alemania trata de salir avante unificando de alguna manera a su gente con propaganda “patriotera” y racista. Si a esto le añadimos que Barak Obama, el primer presidente afro-americano esta en el poder, esto se vuelve la oportunidad perfecta para que la fuerza conservadora, el partido republicano, saque a la luz su verdadera piel racista que siempre ha tenido.
El movimiento NAZI fue inicialmente financiado por conservadores norteamericanos, el Banco Harriman, por medio de Fritz Thyssen en los Estados Unidos, financio el moviendo desde 1938, en el cual personajes republicanos como Prescott Bush, padre de George H. W. Bush y abuelo de George W. Bush, abiertamente apoyaron el nazismo por medio de financiación del mismo.
Lo que sucede en Arizona no es algo repentino, es un sentimiento abierto en las altas esferas republicanas hacia lo que en sus ojos no debe de existir en un mundo feliz. El racismo en Norteamérica ha estado vivo siempre y ha sido un arma política conveniente para cuando el momento óptimo surja y este parece estar presente. Volviendo al concepto de un mundo feliz, el de Aldous Huxley no es algo de ficción, el sistema de castas que vive y respira en la novela es algo que esta muy dentro de las fibras del sentimiento anglosajón. El mismo Huxley era nieto de Cecil Rhodes un conocido empresario e icono de la explotación de diamantes en el mundo, Rhodes fundador de la compañía De Beers creía fuertemente en la explotación de los nativos y las colonias a los cuales veía solo como mano de obra barata y explotable, y no como seres humanos. La mayor parte de su explotación fue en África en lo que hoy es Zambia y Zimbabwe, países de raza negra. Esta ultima oleada racista, iniciada por la cúpula conservadora estadounidense, el partido republicano, se vio reforzada judicialmente con la famosa ley “U.S. Patriot Act” la cual curiosamente también fue impulsada por uno de los Bush, en este caso George Walker bajo la presunción de que Estados Unidos necesitaba inmediatamente protegerse de una inminente oleada de ataques terroristas los cuales venían de un miembro de otro viejo clan amigo, socio y mecenas de la familia Bush, Osama Bin Laden. La familia Bin Laden financio fallidos intentos empresariales del mismísimo George Walker Bush. El U.S. Patriot Act no es otra cosa mas que el hacer legal cualquier abuso a los derechos individuales por fuerzas policiales de cualquier individuo que “presuntamente” atente contra la seguridad del país, como lo hizo la Geheime Staats Polizei o Gestapo en su tiempo. Ahora, ya con un grupo plenamente identificado y fácil de abordar y usar como chivo expiatorio, la dócil fuerza laboral de inmigrantes mexicanos y centroamericanos, como en un tiempo fueron los judíos, se pone el plan en marcha. Las campañas políticas del partido republicano, recientemente derrotado en el senado y en la campaña por la presidencia de los Estados Unidos esta haciendo uso abierto de el racismo como estrategia para obtener votos. La creación de enemigos en la vida de los aburridos americanos es algo que parece trabajar, si echamos un vistazo a los éxitos taquilleros hollywoodenses nos damos cuenta que siempre hay un enemigo en turno del celestial y siempre luchador de la libertad, americano.
Si el pueblo estadounidense se frotara los ojos y viera hacia donde van estos esfuerzos republicanos se sentirían igual de aterrados y asqueados tal cómo se siente en la actualidad la juventud alemana ante su pasado histórico que con el afán de poder y control entablaron una campaña de odio, abiertamente racista, ante las minorías trabajadoras que estaban en su país, en su caso los judíos y en el caso de los Estados Unidos la siempre pujante y trabajadora fuerza de inmigrantes mexicanos y latinoamericanos. Es curioso que se dirija el racismo hacia grupos que no tienden a envolverse en política y que solo emigran con el afán de tener una mejor vida por medio del trabajo y esfuerzo. Grupos que hasta cierto punto son dóciles y que evitan la confrontación con el afán de mantenerse bajo el radar para hacer un mejor futuro para su familia y su comunidad. Estos grupos también tienen la particularidad y semejanza de ser desterrados por diferentes razones, en el caso de los judíos por su persecución y desplazamiento histórico y en el caso de los mexicanos y centroamericanos por su éxodo por causas de falta de trabajo en sus lugares de origen. Ambos grupos comparten también el sueño de volver a su tierra de la cual salieron no por gusto sino por necesidad.
Por Mahatma Migrant.
Lo que esta sucediendo en los Estados unidos no es un brote repentino de racismo aunque así lo parezca ahora que Estados Unidos esta bajo el mando de un presidente de raza negra. El racismo en los Estados Unidos ha existido desde tiempo atrás. Tal parece que el ala conservadora de la política estadounidense se ha descarado últimamente y ha sacado el cobre en su visión racista de cómo ven ellos el futuro de su país. Este uso del racismo como estrategia política y unificadora no es nada nuevo; el ejemplo mas cercano que podemos citar seria el de Alemania y su movimiento creado por Antón Drexler, el Deutsche Arbeiterpartei o Partido Obrero Alemán que surgió de la decepción y derrota del pueblo alemán después de la primera guerra mundial. La necesidad de meter a la población a un movimiento unificador por medio de crear un odio hacia uno o varios grupos étnicos minoritarios determinados, a los cuales se les carga la culpa de el porqué las cosas no están bien es una táctica que parece trabajar en el psyche de la ciudadanía. Los esfuerzos de Antón Drexler los vemos ya madurados cuando su Partido Obrero pasa a ser el "Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores" o NSDAP. Hitler se une a este movimiento después de que fue mandado a investigar en calidad de espía a este grupo todavía no identificado como radical. Son curiosas mas no sorprendentes las similitudes bajo las cuales el NSDAP pasa a ser el movimiento NAZI ya bajo el control absoluto de Adolf Hitler, ya que después de la depresión económica que existía en Alemania en 1930 y las ideas racistas de Hitler el sentimiento de odio hacia el “otro” como estrategia toma vida y fuerza no solo en Alemania sino en diferentes partes del mundo bajo movimientos nacionalistas; las similitudes con lo que esta pasando en los Estados Unidos, con esta ultima depresión económica en la que al igual que Alemania trata de salir avante unificando de alguna manera a su gente con propaganda “patriotera” y racista. Si a esto le añadimos que Barak Obama, el primer presidente afro-americano esta en el poder, esto se vuelve la oportunidad perfecta para que la fuerza conservadora, el partido republicano, saque a la luz su verdadera piel racista que siempre ha tenido.
El movimiento NAZI fue inicialmente financiado por conservadores norteamericanos, el Banco Harriman, por medio de Fritz Thyssen en los Estados Unidos, financio el moviendo desde 1938, en el cual personajes republicanos como Prescott Bush, padre de George H. W. Bush y abuelo de George W. Bush, abiertamente apoyaron el nazismo por medio de financiación del mismo.
Lo que sucede en Arizona no es algo repentino, es un sentimiento abierto en las altas esferas republicanas hacia lo que en sus ojos no debe de existir en un mundo feliz. El racismo en Norteamérica ha estado vivo siempre y ha sido un arma política conveniente para cuando el momento óptimo surja y este parece estar presente. Volviendo al concepto de un mundo feliz, el de Aldous Huxley no es algo de ficción, el sistema de castas que vive y respira en la novela es algo que esta muy dentro de las fibras del sentimiento anglosajón. El mismo Huxley era nieto de Cecil Rhodes un conocido empresario e icono de la explotación de diamantes en el mundo, Rhodes fundador de la compañía De Beers creía fuertemente en la explotación de los nativos y las colonias a los cuales veía solo como mano de obra barata y explotable, y no como seres humanos. La mayor parte de su explotación fue en África en lo que hoy es Zambia y Zimbabwe, países de raza negra. Esta ultima oleada racista, iniciada por la cúpula conservadora estadounidense, el partido republicano, se vio reforzada judicialmente con la famosa ley “U.S. Patriot Act” la cual curiosamente también fue impulsada por uno de los Bush, en este caso George Walker bajo la presunción de que Estados Unidos necesitaba inmediatamente protegerse de una inminente oleada de ataques terroristas los cuales venían de un miembro de otro viejo clan amigo, socio y mecenas de la familia Bush, Osama Bin Laden. La familia Bin Laden financio fallidos intentos empresariales del mismísimo George Walker Bush. El U.S. Patriot Act no es otra cosa mas que el hacer legal cualquier abuso a los derechos individuales por fuerzas policiales de cualquier individuo que “presuntamente” atente contra la seguridad del país, como lo hizo la Geheime Staats Polizei o Gestapo en su tiempo. Ahora, ya con un grupo plenamente identificado y fácil de abordar y usar como chivo expiatorio, la dócil fuerza laboral de inmigrantes mexicanos y centroamericanos, como en un tiempo fueron los judíos, se pone el plan en marcha. Las campañas políticas del partido republicano, recientemente derrotado en el senado y en la campaña por la presidencia de los Estados Unidos esta haciendo uso abierto de el racismo como estrategia para obtener votos. La creación de enemigos en la vida de los aburridos americanos es algo que parece trabajar, si echamos un vistazo a los éxitos taquilleros hollywoodenses nos damos cuenta que siempre hay un enemigo en turno del celestial y siempre luchador de la libertad, americano.
Si el pueblo estadounidense se frotara los ojos y viera hacia donde van estos esfuerzos republicanos se sentirían igual de aterrados y asqueados tal cómo se siente en la actualidad la juventud alemana ante su pasado histórico que con el afán de poder y control entablaron una campaña de odio, abiertamente racista, ante las minorías trabajadoras que estaban en su país, en su caso los judíos y en el caso de los Estados Unidos la siempre pujante y trabajadora fuerza de inmigrantes mexicanos y latinoamericanos. Es curioso que se dirija el racismo hacia grupos que no tienden a envolverse en política y que solo emigran con el afán de tener una mejor vida por medio del trabajo y esfuerzo. Grupos que hasta cierto punto son dóciles y que evitan la confrontación con el afán de mantenerse bajo el radar para hacer un mejor futuro para su familia y su comunidad. Estos grupos también tienen la particularidad y semejanza de ser desterrados por diferentes razones, en el caso de los judíos por su persecución y desplazamiento histórico y en el caso de los mexicanos y centroamericanos por su éxodo por causas de falta de trabajo en sus lugares de origen. Ambos grupos comparten también el sueño de volver a su tierra de la cual salieron no por gusto sino por necesidad.
El bicentenario; la celebracion y la resaca.
El Bicentenario; la celebración y la resaca.
Por Mahatma Migrant.
Bajo las luces y la pirotecnia que trae consigo las celebraciones del centenario y bicentenario ya es tiempo de que esta generación mexicana, ya en su etapa adulta, desde su nacimiento como etnia mestiza, despierte a la realidad de todo esto que llamamos nuestra historia nacional. Ya no tenemos que poner como excusa la necesidad de unidad con el fin de la construcción de un nacionalismo ni patrioterismo necesario para unificarnos. Ya no podemos seguir bajo el emborrachamiento de las promesas de una “independencia” o una “revolución” que en verdad nunca llego, ni la una ni la otra. Toda resaca, producto de una juerga histórica como la nuestra, es cruel y violenta, pero de que debe de llegar eso es inevitable. El dolor de cabeza, el mareo al tratar de levantar la vista, la nausea que nos causan los ricos olores de lo que se esta cocinando en el extranjero, el trastabille al caminar, al tratar de llegar a nuestra cocina por un fresco trago de agua; los síntomas están ahí y no hay manera de ignorarlos. Nuestra emergente raza política, descendiente de una madre que tuvo que entregarse al extranjero tan solo porque mostraba ser el menos peor de los destinos. Hernán Cortes no derroco al imperio Azteca, imperio usurpador de las libertades de los pueblos meramente mexicanos que en su tiempo habitaban el valle de México. Imperio Azteca que llego a serlo en base al sometimiento de los demás; imperio que bajo la mano dura y cruel de la guerra logro ser imperio. Nuestra patria, producto de un padre gachupin que con el hambre de conquista hizo de esta tierra su pequeño reino minúsculo a la sombra de los reyes católicos. De un padre que llego siendo un “hidalgo”, o sea hijo de algo o alguien, que vino al “nuevo mundo” a sentirse alguien ya que en su patria no era mas que el próximo a su lado. De un padre que venia de ser conquistado por setecientos años y que compartía con las otras naciones indígenas del valle de México el sentimiento de ser tratado como una vil tierra conquistable. Hijos de esta clase política que sintió que heredaba la calidad de rey y que en su adolescencia quiso ser caudillo y que acabo siendo un mañoso viejo truculento que no supo ni sabe otra cosa que engañar para subsistir en el poder.
Nuestra historia esta plagada de mentiras nada piadosas, ya que la historia oficial que se nos enseño desde primaria nos la fueron construyendo con el afán de hacer patria, de crear una identidad que no existía, de un hibrido sin el periodo de formación necesario para ser “algo”. ¿Hacer patria a costa de que me pregunto ahora? A costa de pretender vivir en una democracia inexistente que se basa en compadrazgos muy al estilo de nuestra madre patria y su influencia romana. A costa de que nos construyeron héroes que en realidad fueron villanos, y después los verdaderos revolucionarios, los que si sintieron que la verdadera revolución es revolucionarse a si mismo; a esos los bajaron al grado de bandidos y anarquistas como lo hicieron con los hermanos Flores Magón, Pancho Villa y Emiliano Zapata. ¿A costa de que tenemos material suficiente para celebrar este Bicentenario? La única respuesta puede ser, a costa de celebrar por celebrar, ya que eso se nos da muy bien en México mientras los ricos y explotadores siguen siendo los mismos y los pobres y subyugados siguen en su lugar. Y después de tanta celebración señores míos, tengan la certeza que nos llegara la resaca, la cruda realidad; solo que sigamos emborrachándonos con ideas de que la revolución existió y que la independencia se logro, solo hay que ir a Cancún y ver quienes son los dueños de los grandes consocios hoteleros (Meliá y Riu et al. Empresas españolas), solo hay que asomarnos a el sistema bancario mexicano y ver quienes son los verdaderos dueños.
Por Mahatma Migrant.
Bajo las luces y la pirotecnia que trae consigo las celebraciones del centenario y bicentenario ya es tiempo de que esta generación mexicana, ya en su etapa adulta, desde su nacimiento como etnia mestiza, despierte a la realidad de todo esto que llamamos nuestra historia nacional. Ya no tenemos que poner como excusa la necesidad de unidad con el fin de la construcción de un nacionalismo ni patrioterismo necesario para unificarnos. Ya no podemos seguir bajo el emborrachamiento de las promesas de una “independencia” o una “revolución” que en verdad nunca llego, ni la una ni la otra. Toda resaca, producto de una juerga histórica como la nuestra, es cruel y violenta, pero de que debe de llegar eso es inevitable. El dolor de cabeza, el mareo al tratar de levantar la vista, la nausea que nos causan los ricos olores de lo que se esta cocinando en el extranjero, el trastabille al caminar, al tratar de llegar a nuestra cocina por un fresco trago de agua; los síntomas están ahí y no hay manera de ignorarlos. Nuestra emergente raza política, descendiente de una madre que tuvo que entregarse al extranjero tan solo porque mostraba ser el menos peor de los destinos. Hernán Cortes no derroco al imperio Azteca, imperio usurpador de las libertades de los pueblos meramente mexicanos que en su tiempo habitaban el valle de México. Imperio Azteca que llego a serlo en base al sometimiento de los demás; imperio que bajo la mano dura y cruel de la guerra logro ser imperio. Nuestra patria, producto de un padre gachupin que con el hambre de conquista hizo de esta tierra su pequeño reino minúsculo a la sombra de los reyes católicos. De un padre que llego siendo un “hidalgo”, o sea hijo de algo o alguien, que vino al “nuevo mundo” a sentirse alguien ya que en su patria no era mas que el próximo a su lado. De un padre que venia de ser conquistado por setecientos años y que compartía con las otras naciones indígenas del valle de México el sentimiento de ser tratado como una vil tierra conquistable. Hijos de esta clase política que sintió que heredaba la calidad de rey y que en su adolescencia quiso ser caudillo y que acabo siendo un mañoso viejo truculento que no supo ni sabe otra cosa que engañar para subsistir en el poder.
Nuestra historia esta plagada de mentiras nada piadosas, ya que la historia oficial que se nos enseño desde primaria nos la fueron construyendo con el afán de hacer patria, de crear una identidad que no existía, de un hibrido sin el periodo de formación necesario para ser “algo”. ¿Hacer patria a costa de que me pregunto ahora? A costa de pretender vivir en una democracia inexistente que se basa en compadrazgos muy al estilo de nuestra madre patria y su influencia romana. A costa de que nos construyeron héroes que en realidad fueron villanos, y después los verdaderos revolucionarios, los que si sintieron que la verdadera revolución es revolucionarse a si mismo; a esos los bajaron al grado de bandidos y anarquistas como lo hicieron con los hermanos Flores Magón, Pancho Villa y Emiliano Zapata. ¿A costa de que tenemos material suficiente para celebrar este Bicentenario? La única respuesta puede ser, a costa de celebrar por celebrar, ya que eso se nos da muy bien en México mientras los ricos y explotadores siguen siendo los mismos y los pobres y subyugados siguen en su lugar. Y después de tanta celebración señores míos, tengan la certeza que nos llegara la resaca, la cruda realidad; solo que sigamos emborrachándonos con ideas de que la revolución existió y que la independencia se logro, solo hay que ir a Cancún y ver quienes son los dueños de los grandes consocios hoteleros (Meliá y Riu et al. Empresas españolas), solo hay que asomarnos a el sistema bancario mexicano y ver quienes son los verdaderos dueños.
La idiosincracia y el desmadre
La idiosincrasia mexicana
Por Mahatma Migrant
A doscientos años de que México existe como nación no me deja de causar una sutil pero constante comezón en el pensamiento del porque nuestra bella nación no ha avanzado al paso de otras civilizaciones y culturas que por mucho, históricamente hablando, fueron menos desarrolladas que muchas de las que llegaron a formar México, como la cultura olmeca, tolteca y maya. Con el afán de dilucidar en esta búsqueda interna y externa y tomando como excusa el bicentenario, tan manoseado y politizado en estos días, me dispongo a ayudarme a mi mismo y por que no, a aportar a esta auto-exploración generalizada de la idiosincrasia del mexicano y de México mismo como identidad ante el mundo.
Empezare lector amigo con un tema que por mas se le conoce al mexicano en el mundo. El mexicano es amado por el mundo por muchas cualidades que no podemos negar que existen en el; una de las más significativas es por su encanto y gusto por vivir la vida. Si, el mexicano vive la vida lo más placenteramente posible y es capaz y muy apto para el llamado “desmadre”; el mexicano sabe “echar desmadre”, ha hecho de esta aptitud algo profesional.
Para los que no tienen en claro este concepto del “desmadre”, podríamos decir que es el hecho y la disposición para pasarla bien ante toda circunstancia que afecte el no poder hacerlo. Para poner como ejemplo dos tipos de desmadres, el estadounidense por ejemplo, no sabe echar desmadre, de hecho luce torpe, nada profesional como el mexicano. El mexicano sabe cantar a pecho tendido y baila al son que le toquen, el estadounidense trastabilla y acaba cayéndose tontamente al querer bailar y jamás entona un grito de mariachi.
El estadounidense reposa su profesionalización en otra área o faceta de su vida; en la parte productiva de su trabajo o en las formas de hacer riqueza para un día retirase en su soledad conjunta en algún fraccionamiento para jubilados en Florida. El estadounidense sabe que su familia no va a estar con el, de hecho el estadounidense se sabe solo y tiene que valerse desde muy temprana edad por si mismo, porque al cumplir su mayoría de edad o hasta antes de ello deberá de adquirir un trabajo que le de para empezar a vivir independientemente. El mexicano por el contrario adora el concepto de tener una madre, atesora el nido familiar y batalla para salir de dicho núcleo. El mexicano tiene un concepto de familia más rico que otras culturas y es por eso que la bondad del mexicano ante otros menos favorecidos por no tener madre, por no gozar de una familia es amplia y acogedora. Ahí esta el porque al mexicano se le tacha de malinchista, de vendido ante el arribo de cualquier extranjero ajeno a nuestra cultura y tradiciones.
El inglés, por ejemplo, no es malinchista, el inglés no idolatra la cultura en el otro, solo la usa para asombro momentáneo pero en realidad le importa poco. Para el estadounidense o el alemán de a pie, la aculturación equivale a distracción. El alemán, inglés o estadounidense no trata de cultivarse a fondo, lo hace solo para cumplir y para hacer lo que tiene que hacer para ganar lo que tiene que ganar. El estadounidense sube los escalones del poder por medio de movimientos prácticos y se concentra en eso solamente, así vive su vida, con el confort practico que sus decisiones prácticas y momentáneas le traen a su vida. Lleva una vida desechable y practica sin ataduras prehispánicas o precolombinas. El mexicano no es práctico, ya que lo practico esta carente de emoción. El mexicano creció como victima, con identidad mexicana nacida de un trauma étnico y cultural que vino a dejar en su conciente nacional algo muy pesado. Es por eso mismo que opta por diluirlo con una falta de seriedad ante la vida lo más posible y frecuentemente posible. El mexicano tira desmadre aun cunado goza de mucha madre. El mexicano se desmadra para evadir lo importante porque sabe que al llegar a su casa será consentido por su madre, y si peca será perdonado y cobijado por su madre morena, su virgensisima y por lo tanto valiosísima madre celestial. El mexicano tiene madre en su madre biológica, en su abuela, en su enfermo apego y dependencia a la Guadalupe del Tepeyac, en su latente madrina que esta ahí toda su vida, en su madre patria. El mexicano insulta a otro usando a la madre porque sabe que eso va a doler. Al estadounidense se le insulta insultándolo a su persona “fuck you” al mexicano a su madre “chinga a tu madre”.
El desmadre del mexicano es algo por lo que el mundo lo ama y acoge, pero en realidad y cuando ya las cosas llegan a la etapa de la resaca y se tiene que despertar a la cruda realidad, al mexicano por la misma razón que se le ama se le tiene miedo, no se le toma en serio. El mexicano pasa a ser el ser del “mañana”, el que va a hacer lo que tiene que hacer mañana; “hoy” no se puede contar con el.
El mexicano es el que acaba haciendo el trabajo que el gringo o el alemán hace metódicamente paso a paso día a día progresivamente durante un tiempo establecido, en un día o en unas horas para cumplir apretadamente con el “dead line”. Esta habilidad o giro desesperado ante la irresponsabilidad de llevar un proceso metodico y ordenado es algo positivamente sorprendente pero no deja de ser irregular y visto como deficiente y desordenado ante un mundo que cada vez mas trabaja en equipo. El mexicano también tiene el recurso de lo que coloquialmente se le llaman, chicanadas, estas son sorprendentes y advenedizos trucos de manga a problemas, situaciones o todo tipo de descompuestos ordinarios que surjan en el ámbito laboral. El mexicano se las arregla con un alambrito por aquí y un nudito por aya, un tornillito quitado de otro aparatejo por acullá y un salivazo por ahí. En este mundo globalizado donde la competencia y las plazas dependen del desempeño del mejor certificado en la materia y donde la profesionalización se basa en especializaciones especializadas en diminutas tareas, las chicanadas no son vistas ni apreciadas como parte del juego legal en el desempeño laboral.
Si el mexicano es capaz de competir bajo estas condiciones criticas al igual o en infinidad de veces mejor que cualquiera de otra nación, esto nos dice que si nuestras maneras de llevar la vida en cuestión de avance político, laboral o industrial cambiaran, que si nos volviéramos profesionales en otra cosa que no sea el desmadre; nuestra nación seria fácilmente una potencia mundial en cuestión de logros y producción.
Ejemplos hay muchos de ejemplares mexicanos que han puesto el nombre y el orgullo de nuestra raza y nación muy en alto, pero no es la generalidad del “mexicano” y eso nos acaba por hacernos ver no tan bien.
No podemos depender de las excepciones mexicanas que han dejado huella en la aldea global, gente como Octavio Paz (escritor, poeta), Alfonso Reyes (escritor, filosofo), Guillermo González Camarena (inventor de la TV a color), Luis E. Miramontes (co-inventor de la píldora anticonceptiva), Rodolfo Neri Vela (científico, austonauta de la NASA), Vicente Cervantes (botanista), Agustín Casasola (fotógrafo), Agustín Lara (músico, poeta, compositor), Miguel León-Portilla (antropólogo e historiador), Francisco Javier González-Acuña (matemático), Miguel de Icaza (programador de software, fundador de GNOME), Alejandro Corichi (Físico, investigador del concepto de hoyos negros), Mario J. Molina (Químico, ganador del premio Nóbel 1995), Andrés Manuel del Rio (Químico descubridor del vanadium) etc. etc.
A doscientos años de ser México y de ser mexicanos, es tiempo de despertarnos de nuestro hechizo, de dejar de ser y de sentirnos como victimas, y de volver a ser todos y cada uno seres ejemplares como los antes mencionados, es tiempo de ser excepciones y mas que nada excepcionales ante un mundo cada vez mas cerca, mas competitivo, mas unido por sus diferencias y mas inmediato ante lo que hacemos o dejamos de hacer. Podemos seguir siendo profesionales del desmadre, amados en todo el mundo por nuestro arte al celebrar, de levantar la voz a las coplas del mariachi, de un cielito lindo ya universal, y también podemos ser vistos ante el mundo como profesionales en física, química, tecnología, literatura, etc. etc. etc.
Por Mahatma Migrant
A doscientos años de que México existe como nación no me deja de causar una sutil pero constante comezón en el pensamiento del porque nuestra bella nación no ha avanzado al paso de otras civilizaciones y culturas que por mucho, históricamente hablando, fueron menos desarrolladas que muchas de las que llegaron a formar México, como la cultura olmeca, tolteca y maya. Con el afán de dilucidar en esta búsqueda interna y externa y tomando como excusa el bicentenario, tan manoseado y politizado en estos días, me dispongo a ayudarme a mi mismo y por que no, a aportar a esta auto-exploración generalizada de la idiosincrasia del mexicano y de México mismo como identidad ante el mundo.
Empezare lector amigo con un tema que por mas se le conoce al mexicano en el mundo. El mexicano es amado por el mundo por muchas cualidades que no podemos negar que existen en el; una de las más significativas es por su encanto y gusto por vivir la vida. Si, el mexicano vive la vida lo más placenteramente posible y es capaz y muy apto para el llamado “desmadre”; el mexicano sabe “echar desmadre”, ha hecho de esta aptitud algo profesional.
Para los que no tienen en claro este concepto del “desmadre”, podríamos decir que es el hecho y la disposición para pasarla bien ante toda circunstancia que afecte el no poder hacerlo. Para poner como ejemplo dos tipos de desmadres, el estadounidense por ejemplo, no sabe echar desmadre, de hecho luce torpe, nada profesional como el mexicano. El mexicano sabe cantar a pecho tendido y baila al son que le toquen, el estadounidense trastabilla y acaba cayéndose tontamente al querer bailar y jamás entona un grito de mariachi.
El estadounidense reposa su profesionalización en otra área o faceta de su vida; en la parte productiva de su trabajo o en las formas de hacer riqueza para un día retirase en su soledad conjunta en algún fraccionamiento para jubilados en Florida. El estadounidense sabe que su familia no va a estar con el, de hecho el estadounidense se sabe solo y tiene que valerse desde muy temprana edad por si mismo, porque al cumplir su mayoría de edad o hasta antes de ello deberá de adquirir un trabajo que le de para empezar a vivir independientemente. El mexicano por el contrario adora el concepto de tener una madre, atesora el nido familiar y batalla para salir de dicho núcleo. El mexicano tiene un concepto de familia más rico que otras culturas y es por eso que la bondad del mexicano ante otros menos favorecidos por no tener madre, por no gozar de una familia es amplia y acogedora. Ahí esta el porque al mexicano se le tacha de malinchista, de vendido ante el arribo de cualquier extranjero ajeno a nuestra cultura y tradiciones.
El inglés, por ejemplo, no es malinchista, el inglés no idolatra la cultura en el otro, solo la usa para asombro momentáneo pero en realidad le importa poco. Para el estadounidense o el alemán de a pie, la aculturación equivale a distracción. El alemán, inglés o estadounidense no trata de cultivarse a fondo, lo hace solo para cumplir y para hacer lo que tiene que hacer para ganar lo que tiene que ganar. El estadounidense sube los escalones del poder por medio de movimientos prácticos y se concentra en eso solamente, así vive su vida, con el confort practico que sus decisiones prácticas y momentáneas le traen a su vida. Lleva una vida desechable y practica sin ataduras prehispánicas o precolombinas. El mexicano no es práctico, ya que lo practico esta carente de emoción. El mexicano creció como victima, con identidad mexicana nacida de un trauma étnico y cultural que vino a dejar en su conciente nacional algo muy pesado. Es por eso mismo que opta por diluirlo con una falta de seriedad ante la vida lo más posible y frecuentemente posible. El mexicano tira desmadre aun cunado goza de mucha madre. El mexicano se desmadra para evadir lo importante porque sabe que al llegar a su casa será consentido por su madre, y si peca será perdonado y cobijado por su madre morena, su virgensisima y por lo tanto valiosísima madre celestial. El mexicano tiene madre en su madre biológica, en su abuela, en su enfermo apego y dependencia a la Guadalupe del Tepeyac, en su latente madrina que esta ahí toda su vida, en su madre patria. El mexicano insulta a otro usando a la madre porque sabe que eso va a doler. Al estadounidense se le insulta insultándolo a su persona “fuck you” al mexicano a su madre “chinga a tu madre”.
El desmadre del mexicano es algo por lo que el mundo lo ama y acoge, pero en realidad y cuando ya las cosas llegan a la etapa de la resaca y se tiene que despertar a la cruda realidad, al mexicano por la misma razón que se le ama se le tiene miedo, no se le toma en serio. El mexicano pasa a ser el ser del “mañana”, el que va a hacer lo que tiene que hacer mañana; “hoy” no se puede contar con el.
El mexicano es el que acaba haciendo el trabajo que el gringo o el alemán hace metódicamente paso a paso día a día progresivamente durante un tiempo establecido, en un día o en unas horas para cumplir apretadamente con el “dead line”. Esta habilidad o giro desesperado ante la irresponsabilidad de llevar un proceso metodico y ordenado es algo positivamente sorprendente pero no deja de ser irregular y visto como deficiente y desordenado ante un mundo que cada vez mas trabaja en equipo. El mexicano también tiene el recurso de lo que coloquialmente se le llaman, chicanadas, estas son sorprendentes y advenedizos trucos de manga a problemas, situaciones o todo tipo de descompuestos ordinarios que surjan en el ámbito laboral. El mexicano se las arregla con un alambrito por aquí y un nudito por aya, un tornillito quitado de otro aparatejo por acullá y un salivazo por ahí. En este mundo globalizado donde la competencia y las plazas dependen del desempeño del mejor certificado en la materia y donde la profesionalización se basa en especializaciones especializadas en diminutas tareas, las chicanadas no son vistas ni apreciadas como parte del juego legal en el desempeño laboral.
Si el mexicano es capaz de competir bajo estas condiciones criticas al igual o en infinidad de veces mejor que cualquiera de otra nación, esto nos dice que si nuestras maneras de llevar la vida en cuestión de avance político, laboral o industrial cambiaran, que si nos volviéramos profesionales en otra cosa que no sea el desmadre; nuestra nación seria fácilmente una potencia mundial en cuestión de logros y producción.
Ejemplos hay muchos de ejemplares mexicanos que han puesto el nombre y el orgullo de nuestra raza y nación muy en alto, pero no es la generalidad del “mexicano” y eso nos acaba por hacernos ver no tan bien.
No podemos depender de las excepciones mexicanas que han dejado huella en la aldea global, gente como Octavio Paz (escritor, poeta), Alfonso Reyes (escritor, filosofo), Guillermo González Camarena (inventor de la TV a color), Luis E. Miramontes (co-inventor de la píldora anticonceptiva), Rodolfo Neri Vela (científico, austonauta de la NASA), Vicente Cervantes (botanista), Agustín Casasola (fotógrafo), Agustín Lara (músico, poeta, compositor), Miguel León-Portilla (antropólogo e historiador), Francisco Javier González-Acuña (matemático), Miguel de Icaza (programador de software, fundador de GNOME), Alejandro Corichi (Físico, investigador del concepto de hoyos negros), Mario J. Molina (Químico, ganador del premio Nóbel 1995), Andrés Manuel del Rio (Químico descubridor del vanadium) etc. etc.
A doscientos años de ser México y de ser mexicanos, es tiempo de despertarnos de nuestro hechizo, de dejar de ser y de sentirnos como victimas, y de volver a ser todos y cada uno seres ejemplares como los antes mencionados, es tiempo de ser excepciones y mas que nada excepcionales ante un mundo cada vez mas cerca, mas competitivo, mas unido por sus diferencias y mas inmediato ante lo que hacemos o dejamos de hacer. Podemos seguir siendo profesionales del desmadre, amados en todo el mundo por nuestro arte al celebrar, de levantar la voz a las coplas del mariachi, de un cielito lindo ya universal, y también podemos ser vistos ante el mundo como profesionales en física, química, tecnología, literatura, etc. etc. etc.
miércoles, 14 de abril de 2010
Manifiesto de los no creyentes
Manifiesto de los no creyentes
A cada quien su medicina. Unos necesitan de la religión como estructura para sus deficiencias personales y espirituales otros no necesitan de algo tan castrante y abrumador como puede ser una doctrina llena de huecos e incertidumbres como son todas las religiones inventadas por el hombre y nadie más que el hombre.
Me da gusto por los que se convierten y por todos lo que se han beneficiado de dichas prácticas y creencias, lo que no entiendo es el porqué de la insistencia de dichas personas a hablar y hablar de su medicina cuando el resto que son felices sin dicha medicina, no andan predicando sus soluciones.
Creo que esta abrumadora e incesante persecución, porque lo es, de los que creen hacia los que eligen por libertad propia, tan históricamente ganada, no creer, es una de las grandes razones por las que la mayoría de la gente que no acepta las religiones y sus dogmas lo hace. Si su intención o excusa es repartir su felicidad y su "verdad" pienso que el tan solo verlos felices es suficientes para convencer a alguien y no el abrumar al resto de la gente con salmos y extractos de la biblia que suenan a "infomercials" televisivos.
La falta de respeto al prójimo es lo que le ha faltado a los religiosos de este mundo ya que en su afán por convertir y catequizar al "otro", históricamente han cometido aberraciones al punto de torturar física y sicológicamente a su prójimo al punto de "o creer o morir"; los ejemplos son vastos e innegables.
Este manifiesto es más que eso, es una petición a la tolerancia y al respeto al prójimo. Es un clamor de millones de gente que han elegido un estilo de vida propio. Esto no es un ataque ni una persecución hacia los que han elegido llevar su vida de diferente manera. La vida es tan corta para malgastar cada minuto en ideas y fantasías que posiblemente no nos lleven a algo. La vida es bella para los que han elegido ser felices y buenos sin el yugo de pertenecer a un club selecto y castrante de las libertades individuales.
Abril, 14 del 2010
Héctor Ugarte MA.
A cada quien su medicina. Unos necesitan de la religión como estructura para sus deficiencias personales y espirituales otros no necesitan de algo tan castrante y abrumador como puede ser una doctrina llena de huecos e incertidumbres como son todas las religiones inventadas por el hombre y nadie más que el hombre.
Me da gusto por los que se convierten y por todos lo que se han beneficiado de dichas prácticas y creencias, lo que no entiendo es el porqué de la insistencia de dichas personas a hablar y hablar de su medicina cuando el resto que son felices sin dicha medicina, no andan predicando sus soluciones.
Creo que esta abrumadora e incesante persecución, porque lo es, de los que creen hacia los que eligen por libertad propia, tan históricamente ganada, no creer, es una de las grandes razones por las que la mayoría de la gente que no acepta las religiones y sus dogmas lo hace. Si su intención o excusa es repartir su felicidad y su "verdad" pienso que el tan solo verlos felices es suficientes para convencer a alguien y no el abrumar al resto de la gente con salmos y extractos de la biblia que suenan a "infomercials" televisivos.
La falta de respeto al prójimo es lo que le ha faltado a los religiosos de este mundo ya que en su afán por convertir y catequizar al "otro", históricamente han cometido aberraciones al punto de torturar física y sicológicamente a su prójimo al punto de "o creer o morir"; los ejemplos son vastos e innegables.
Este manifiesto es más que eso, es una petición a la tolerancia y al respeto al prójimo. Es un clamor de millones de gente que han elegido un estilo de vida propio. Esto no es un ataque ni una persecución hacia los que han elegido llevar su vida de diferente manera. La vida es tan corta para malgastar cada minuto en ideas y fantasías que posiblemente no nos lleven a algo. La vida es bella para los que han elegido ser felices y buenos sin el yugo de pertenecer a un club selecto y castrante de las libertades individuales.
Abril, 14 del 2010
Héctor Ugarte MA.
lunes, 1 de marzo de 2010
lunes, 25 de enero de 2010
Es tiempo...
Todo esta en nosotros y en nuestra decisión de ser lo que deseemos. Es tiempo de hacer cambios fuertes, de dejar de ser esclavos de tantas cosas que nos han dejado las generaciones pasadas, la idiosincrasia de occidente esta plagada de dependencias religiosas, comerciales y culturales que existen porque las hacemos existir, las veneramos y alimentamos y lo único que hacen en retorno es hacernos dependientes y esclavos de algo totalmente vació y banal.
Es hora de cerrar los ojos y reabrirlos a lo que esta ahí, de ver las cosas por lo que son y de revalorar todo en nuestras vidas. Es hora de respetar a lo que tanto le hemos faltado el respeto, de venerar la vida de todo lo vivo y de dejar atrás ese egocentrismo del homosapiens; que aunque es "sapiens" se ha comportado como un virus ante las otras cosas vivas en este planeta. La arrogancia con la que nos hemos "civilizado" ha sido violenta y paradójica ya que civilizar implica "mejorar la formación y comportamiento de personas o grupos sociales"; avanzar hacia una mejora y no hacia una autodestrucción.
etOr
"Comezón Cerebral"
Escritos de reflexión.
Es hora de cerrar los ojos y reabrirlos a lo que esta ahí, de ver las cosas por lo que son y de revalorar todo en nuestras vidas. Es hora de respetar a lo que tanto le hemos faltado el respeto, de venerar la vida de todo lo vivo y de dejar atrás ese egocentrismo del homosapiens; que aunque es "sapiens" se ha comportado como un virus ante las otras cosas vivas en este planeta. La arrogancia con la que nos hemos "civilizado" ha sido violenta y paradójica ya que civilizar implica "mejorar la formación y comportamiento de personas o grupos sociales"; avanzar hacia una mejora y no hacia una autodestrucción.
etOr
"Comezón Cerebral"
Escritos de reflexión.
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El arte del engaño en vilo recrea la vida misma, al llenar los huecos vacios de la vida, de una ficcion posible. etO
Con el afan de poner en vilo los resultados de una creatividad cautiva, la pagina Farsa Perene llega a tener vida. Los invito a visitarla y participar periodicamente. Espero y les guste.
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