Manifiesto de los no creyentes
A cada quien su medicina. Unos necesitan de la religión como estructura para sus deficiencias personales y espirituales otros no necesitan de algo tan castrante y abrumador como puede ser una doctrina llena de huecos e incertidumbres como son todas las religiones inventadas por el hombre y nadie más que el hombre.
Me da gusto por los que se convierten y por todos lo que se han beneficiado de dichas prácticas y creencias, lo que no entiendo es el porqué de la insistencia de dichas personas a hablar y hablar de su medicina cuando el resto que son felices sin dicha medicina, no andan predicando sus soluciones.
Creo que esta abrumadora e incesante persecución, porque lo es, de los que creen hacia los que eligen por libertad propia, tan históricamente ganada, no creer, es una de las grandes razones por las que la mayoría de la gente que no acepta las religiones y sus dogmas lo hace. Si su intención o excusa es repartir su felicidad y su "verdad" pienso que el tan solo verlos felices es suficientes para convencer a alguien y no el abrumar al resto de la gente con salmos y extractos de la biblia que suenan a "infomercials" televisivos.
La falta de respeto al prójimo es lo que le ha faltado a los religiosos de este mundo ya que en su afán por convertir y catequizar al "otro", históricamente han cometido aberraciones al punto de torturar física y sicológicamente a su prójimo al punto de "o creer o morir"; los ejemplos son vastos e innegables.
Este manifiesto es más que eso, es una petición a la tolerancia y al respeto al prójimo. Es un clamor de millones de gente que han elegido un estilo de vida propio. Esto no es un ataque ni una persecución hacia los que han elegido llevar su vida de diferente manera. La vida es tan corta para malgastar cada minuto en ideas y fantasías que posiblemente no nos lleven a algo. La vida es bella para los que han elegido ser felices y buenos sin el yugo de pertenecer a un club selecto y castrante de las libertades individuales.
Abril, 14 del 2010
Héctor Ugarte MA.
A cada quien su medicina. Unos necesitan de la religión como estructura para sus deficiencias personales y espirituales otros no necesitan de algo tan castrante y abrumador como puede ser una doctrina llena de huecos e incertidumbres como son todas las religiones inventadas por el hombre y nadie más que el hombre.
Me da gusto por los que se convierten y por todos lo que se han beneficiado de dichas prácticas y creencias, lo que no entiendo es el porqué de la insistencia de dichas personas a hablar y hablar de su medicina cuando el resto que son felices sin dicha medicina, no andan predicando sus soluciones.
Creo que esta abrumadora e incesante persecución, porque lo es, de los que creen hacia los que eligen por libertad propia, tan históricamente ganada, no creer, es una de las grandes razones por las que la mayoría de la gente que no acepta las religiones y sus dogmas lo hace. Si su intención o excusa es repartir su felicidad y su "verdad" pienso que el tan solo verlos felices es suficientes para convencer a alguien y no el abrumar al resto de la gente con salmos y extractos de la biblia que suenan a "infomercials" televisivos.
La falta de respeto al prójimo es lo que le ha faltado a los religiosos de este mundo ya que en su afán por convertir y catequizar al "otro", históricamente han cometido aberraciones al punto de torturar física y sicológicamente a su prójimo al punto de "o creer o morir"; los ejemplos son vastos e innegables.
Este manifiesto es más que eso, es una petición a la tolerancia y al respeto al prójimo. Es un clamor de millones de gente que han elegido un estilo de vida propio. Esto no es un ataque ni una persecución hacia los que han elegido llevar su vida de diferente manera. La vida es tan corta para malgastar cada minuto en ideas y fantasías que posiblemente no nos lleven a algo. La vida es bella para los que han elegido ser felices y buenos sin el yugo de pertenecer a un club selecto y castrante de las libertades individuales.
Abril, 14 del 2010
Héctor Ugarte MA.